
1. CREA TUS PROPIAS REGLAS DE JUEGO.
2. SÉ UNO DE LOS NUESTROS.
3. LOGRA EL EFECTO ARQUÍMIDES.
4. CONVIÉRTETE EN UN “AGENTE ZERO”.
5. COMPÓRTATE COMO UN “ARTISTA HUMANO”, alguien que entiende cómo conectar con la gente, que sabe interactuar según las reglas de “su” audiencia.
En los medios sociales, “Human is the new black”. La gente es la revolución y estar activo en la Web basada en seres humanos supone la mayor oportunidad de crecer en los próximos años. Por supuesto, algunas empresas no necesitan saber lo que piensan sus clientes, pero para el resto de los mortales, los que operamos en áreas en las que hay mucha competencia, comprender cómo navegar por la web humana es la mejor apuesta para encontrar, retener y crear comunidades de clientes.
Estamos ante un tsunami humano y mientras que algunos esconden la cabeza e intentan ignorarlo, otros se anticipan al cambio y buscan oportunidades.
La Web es diferente a los demás medios de los últimos 50 años porque no ha sido creada con fines comerciales, sino como un medio de comunicación entre científicos, y ahora, todos podemos usarla. Por lo tanto, la audiencia es diversa, algo que algunos no entienden.
En la Web conviven 2 culturas: la de la transparencia y la del anonimato. Al principio era normal interactuar online bajo pseudónimo. El hecho de estar amparados por el anonimato ayudaba a la gente a tener más confianza en sí mismos a la hora de participar. Pero ahora se están añadiendo caras y nombres a la experiencia e impera la transparencia. Podría decirse que la transparencia online se ha desarrollado a partir de la confianza generada por el anonimato.
Hay que entender la diferencia entre las diferentes plataformas. Por ejemplo:
- En Facebook la gente conecta de manera informal. Es un sitio ideal para hacer una primera conexión. Casi nadie va a rechazar tu solicitud.
- Twitter es como una conferencia gigante. Puede ser informativo y útil o solamente divertido. Sabes quien habla con quien, ves de qué se está hablando y descubres más sobre la gente a medida que vas escuchando. Es una gran herramienta para ir “atando cabos”.
- Tu blog es como la base, la home. Todos los contenidos fidedignos, los más importantes, se publican ahí. Se trata de aumentar el tráfico al máximo, por lo que hay que escribir con frecuencia y asegurarse de que lo que escribes te representa (representa lo que tú eres).
¿Cual es el equivalente de estrechar la mano al decir hola en la web? El primer error que comenten los que empiezan su experiencia online es no tener en cuenta las normas “sociales” antes de meterse de lleno a participar.
- Escucha. Tómate unos días para ver lo que escribe y comenta la gente, cómo responden los demás, qué se considera aceptable y qué no.
- Pregunta. No pasa nada por preguntar, todos hemos empezado alguna vez.
- Corresponde. Si alguien quiere unirse a tu red o ser tu amigo, lo normal es aceptar, a menos que tengas alguna razón para ello. Es lo natural y es el primer paso para abrir un canal.
- Comenta y responde a los comentarios.
Cómo vender en la web. A nadie le importa comprar, pero a nadie le gusta que le vendan.
- Hacerte “amigo” de alguien en la Web no significa que éste se convierta inmediatamente en un prospect. Si intentas verderle algo a un nuevo amigo puedes quedarte sin venta y sin amigo.
- “Tell, not sell” es mucho más efectivo para la reputación a largo plazo que presionar la venta. Es mejor estar ahí antes compartiendo información útil antes de la venta, que con información comercial pura y dura.
- Y por supuesto, hay que buscar la mejor manera de convertir la información en ventas en tu plataforma social, pero siempre de forma amigable y voluntaria.
El servicio al cliente es la nueva forma de hacer RRPP. Supone la oportunidad de construir una relación más profunda mediante las herramientas online que te diferencie realmente de la competencia y genere prensa positiva.
Responde al teléfono “social”, es decir, a los mensajes en Linkedin, Twitter, Facebook, etc. El primer paso para aprovechar las ventajas de los poderes “humanos” es estar ahí para escuchar la llamada.
Ten en cuenta que los clientes también pueden responder. Pueden escribir en sus blogs, dejar comentarios… Hay que estar preparado para enfrentarse a un audiencia que tiene las mismas herramientas que la prensa para quejarse y aprender a saber cuándo involucrarse y cuándo no.
Aprende a utilizar las 3 As si comentes un error: “Acknowledge, Apologize and Act” (Reconócelo, Discúlpate y Actúa).
Mantén el contacto humano en tu red. Con contactos periódicos, aunque sea un tweet, un mensajito en Facebook, un e-mail, felicitando por el cumpleaños…
Conecta gente continuamente.
Enlaza/recomienda continuamente el trabajo de otros.
Conecta utilizando diferentes métodos: e-mail, Facebook, Twitter, Linkedin… Es mejor no centrarse demasiado en una sola plataforma.
Piensa en el efecto de todo lo que vas colgando, no solo a corto plazo, sino también a futuro. Hay ciertas cosas que solo cuelgas pensando en tus amigos, pero lo que queda enviado queda ahí para siempre y cualquiera puede verlo.
Aprende a decir no. Agradece a la persona que te pide algo, explícale que no puedes y por qué. Educadamente, dile que tal vez para la próxima ocasión…
No sólo hay que ser una buena persona, sino un buen medio. La web está formada por canales, algunos más parecidos a los medios tradicionales, otros personales. Ser un Trust Agent no solo es ser una persona de confianza, sino un canal confiable, como lo es la CNN, por ejemplo.
Sé útil y amable.
- Es una buena estrategia, porque la gente guarda los posts útiles durante más tiempo.
- Además, los negocios existen para resolver problemas. Si vendes coches resuelves un problema de transporte, pero también estás en el negocio de la educación. Tienes que educar a los compradores para que encuentren el coche más adecuado. En la web, ser amable a la vista de los demás te ayuda a convertirte en un Trust Agent y te da la oportunidad de hacer más negocios. Es un movimiento estratégico.
Consigue que la gente se fíe de ti. Es una de las formas más fáciles de diferenciarte. Sé siempre puntual y si no, avisa. Sea cual sea el caso, avisa de tus progresos en lugar de pasar largos períodos de ausencia “virtual”.
Comparte. Sea donde sea donde hayas llegado, piensa que no has llegado ahí sólo/a, seguro que te ha ayudado alguien. Comparte tu influencia, aunque no tengas mucha. Busca formas de recomendar el trabajo de otros, a través de tu blog o de forma más casual, retwitteando contenidos, pero no olvides de ayudar a los que tienen menos lectores.
Y recuerda, si tu proyecto no nos engancha no es culpa nuestra, sino tuya. Todos buscamos buena información que nos ayude, tenemos muy poco tiempo, estamos acostumbrados a mirar las cosas por encima, sin centrarnos en nada directamente. Solamente buscamos cosas que nos interesen, nos entretengan o nos informen en el poco tiempo disponible que tenemos. A los bloggers no les interesan las notas de prensa, sino algo que interese a su audiencia como para que enlacen o al menos la mencionen.
Para finalizar, al pasar del mundo real al mundo online, tenemos que pasar de comprender las relaciones individuales a comprender las relaciones de la tribu, del grupo. Para ello, hay que aprovechar lo poco que revela cada uno sobre sí mismo para hacernos una idea coherente de lo que interesa al grupo en su conjunto: con qué están de acuerdo, con qué no, cual es el objetivo común…
De esto tratará el último capítulo: Construye ejércitos.